Canonización

de  Juana  Jugan

(en religión : Sor María de la Cruz)

Fundadora de la Congregación de las Hermanitas de los Pobres

(1792 - 1879)

11 de Octubre  2009 en Roma

Sumario del dossier de prensa

 

·           Ficha 1            Fechas importantes de la vida de Juana Jugan

·           Ficha 2            Biografía de Juana Jugan

·           Ficha 3            Milagro atribuido a Juana Jugan

·           Ficha 4            Juana Jugan : ningún escrito, pero sus palabras iluminan

·           Ficha 5            La Congregación de las Hermanitas de los Pobres: espiritualidad, carisma.

·           Ficha 6            Las Hermanitas de los Pobres en el mundo

·           Ficha 7            Asociación Juana Jugan (Laicos asociados)

·           Ficha 8            Bibliografía sobre Juana Jugan

 

Ficha 1

Fechas importantes de la vida de Juana Jugan

Juana Jugan (1792 - 1879) – Sor María de la Cruz

Fundadora de la Congregación de las Hermanitas de los Pobres

 

25 de octubre 1792

Nacimiento de Juana en Cancale (Ille-et-Vilaine). Ella es la sexta, de los ocho hijos, de Joseph Joucan et de Marie Horel.

 

Abril 1796

Desaparición de su padre en el mar.

 

1810

Juana al servicio de la vizcondesa de la Chouë, como ayudante de cocina, en Saint- Coulomb, cerca de Cancale.

 

1816

Gran Misión en Cancale. Juana sigue los Ejercicios espirituales de la Misión.

Juana rechaza la petición de matrimonio de un marinero de Cancale. Ella confía a su madre: « Dios me quiere para El. Me guarda para una obra desconocida… »

 

1817

Juana deja Cancale para ir a Saint-Servan. Entra en el hospital “du Rosais”, como ayudante enfermera.

Juana tiene veinticinco años. Edad supuesta de su entrada en la Orden Tercera del Corazón de la Madre Admirable, fundada en el siglo XVII por San Juan Eudes.

 

1823

Un gran cansancio la obliga a dejar el hospital “du Rosais”. Es acogida en casa de la señorita Lecoq en Saint-Servan, más en calidad de amiga que de sirvienta. Juntas, las dos mujeres, visitan a los pobres que son numerosos.

 


27 de junio 1835

Fallecimiento de la señorita Lecoq.  Juana hace jornadas de trabajo en casa de familias ricas de la región.

 

1837 -1838

 Juana, con una de sus amigas, Françoise Aubert, alquilan un apartamento en un segundo piso del número 2 de la calle del Centre, en Saint-Servan.

 

Invierno de 1839

De acuerdo con sus dos compañeras, Françoise Aubert y Virginie Trédaniel, Juana acoge a una anciana, ciega y enferma, Anne Chauvin. Juana le cede su cama y ella se instala en el granero.

Poco después, acoge a una segunda anciana.

Virginie Trédaniel y una amiga, Marie Jamet, ayudan a Juana en su misión hospitalaria. Es el humilde comienzo de una gran obra. Juana tiene 47 años.

 

Diciembre 1840

Madeleine Bourges, joven obrera enferma, viene a casa de Juana para que ella la cuide. Ya curada, se une a Virginie y a Marie.

 

1 de octubre 1841

Juana y sus compañeras, y los pobres acogidos, dejan el apartamento de la calle del Centre por una vivienda un poco más amplia: una planta baja, calle de la Fontaine.

 

1841 -1842

Aconsejada por los Hermanos de San Juan de Dios, Juana empieza la colecta.

 

2 de febrero 1842

Las peticiones de ancianos para entrar, no cesan de aumentar. Adquisición del antiguo convento de Filles de la Croix en Saint-Servan.

 

29 de mayo 1842

Juana es elegida superiora de la pequeña asociación, en presencia del Padre Le Pailleur, vicario de la parroquia de Saint-Servan. Elaboración de un reglamento hospitalario. Adopción del nombre « Siervas de los Pobres ».

 

Octubre 1842

Marie Jamet deja su familia y entra en la pequeña asociación, con ella son cuatro las « Siervas de los Pobres ».

 

21 de noviembre 1842

Juana y Marie hacen a título privado el voto de obediencia por un año.

 

8 de diciembre 1842

Virginie y Madeleine hacen también voto de obediencia.

 

8 de diciembre 1843

Reelección de Juana como superiora.

 


23 de diciembre 1843

El Padre Le Pailleur, de su propia autoridad, anula esta elección y pone a Marie Jamet como superiora.

 

4 de febrero 1844

Las « Siervas de los Pobres» cambian su nombre por el de « Hermanas de los Pobres ».

11 de diciembre 1845

La Academia francesa atribuye a Juana Jugan el Premio Montyon, por su obra.

 

1846

Juana hace la colecta en Rennes. Fundación de una casa en esta ciudad.

Juana en Dinan abre una tercera casa. Visita del poeta inglés Charles Dickens. Varias veces, los periódicos de Rennes y de Dinan hacen elogios de Juana Jugan.

 

1847

A la petición del señor Dupont (el « santo hombre de Tours »), las Hermanitas llegan a  Tours. Tiene lugar el primer Capítulo general de las « Hermanas de los Pobres » en Saint-Servan. Juana no es invitada.

 

13 de septiembre 1848

Artículo de Louis Veuillot, en primera página de L’Univers, sobre la obra de Juana.

 

1848

La Casa Madre y el noviciado se instalan en Tours.

 

10 de febrero 1849

Llegada de Juana a Tours. En esa época, el conocido nombre « Hermanitas de los Pobres » es definitivamente adaptado.

 

3 de abril 1850

Juana funda una casa en Angers. El número de Hermanitas (comprendidas novicias y postulantes) es más de cien.

 

29 de mayo1852

Aprobación diocesana del Instituto por monseñor Brossais Saint-Marc, obispo de Rennes.

 

1852

La Casa Madre y el noviciado vuelven a Rennes. Juana es llamada a Rennes. Debe dejar toda actividad y toda comunicación con los bienhechores. Empieza, entonces, su largo retiro…

 

9  de julio1954

Aprobación pontifical del Instituto por el Papa Pío IX.

 

1856

El 30 de enero, adquisición de la propiedad de La Tour en el municipio de Saint-Pern (Ille-et-Vilaine). La Casa Madre y el noviciado se instalan allí a principios del mes de abril. Juana llega también. Apartada, entre las novicias y postulantes, compartirá con ellas el día a día, hasta su muerte.

 

1 de marzo 1879

El Papa León XIII aprueba, por siete años, las Constituciones de la Congregación, que cuenta entonces con 2.400 Hermanitas.

 

29 de agosto 1879

Fallecimiento de Juana Jugan, a la edad de 87 años, en La Tour Saint-Joseph.


Ficha 2

Biografía de Juana Jugan

Nacida en Cancale, en Ille-et-Vilaine (Francia), en la aldea de Petites Croix, el 25 de Octubre 1792, Juana Jugan es bautizada el mismo día en la Iglesia de Saint-Méen en plena tormenta revolucionaria. Su padre, marinero como la mayor parte de los hombres de su región, se encuentra  en la gran pesca de Terranova. Cuatro años más tarde, desaparece en el mar. Su madre se queda sola para alimentar y educar a sus 4 hijos (otros 4 habían fallecido de pequeños). Para ayudar a la familia, Juana, a los 16 años, se va como ayudante de cocina a una casa solariega cerca de Cancale.

Se queda allí hasta la edad de 25 años,  después deja su casa para ir a Saint-Servan en donde trabajará como ayudante enfermera en el hospital “du Rosais”. A la petición de matrimonio de un joven marinero, ella responde: "Dios me quiere para Él, me guarda para una obra que aún no está fundada".

Juana Jugan sólo quiere servir a Dios y a los otros, a los pobres, particularmente a los más débiles, los más desamparados, fiel al ideal de configuración a Jesús por María que enseñaba san Juan Eudes a los miembros de la Orden Tercera del Corazón de la Madre Admirable, asociación de la que formará parte, hacia la edad de 25 años.

Una tarde de invierno de 1839, ella abre la puerta de su casa y su corazón a una anciana ciega y medio paralítica, bruscamente reducida a la soledad.  Juana le da su cama… Este gesto la comprometerá para siempre. Una segunda anciana sigue a la primera, después una tercera… En 1843, serán cuarenta, en torno a Juana y a sus tres jóvenes compañeras. Estas últimas la eligen como superiora  de la pequeña asociación, que se encamina hacia una verdadera vida religiosa.

Pero pronto Juana Jugan será destituida de este cargo, reducida a la simple actividad de la colecta, ruda tarea de la que ella es la iniciadora, animada en esta iniciativa de caridad y de reparto por los Hermanos de San Juan de Dios. A la injusticia, Juana no responde más que con el silencio, la delicadeza, el abandono. Su fe y su amor descubren en esta decisión el camino de Dios para ella y para su familia religiosa.

A lo largo de los años, la sombra del ocultamiento se va extendiendo cada vez más sobre Juana Jugan. Los comienzos de su obra son falsificados. Vive 27 años puesta de lado (1852 a 1879), cuatro de ellos en la casa de Rennes, y los veintitrés últimos en La Tour St Joseph, (casa Madre de la Congregación  de las Hermanitas de los Pobres desde 1856).

A su muerte, el 29 de agosto 1879, tiene 87 años y pocas Hermanitas saben que ella es la fundadora, pero su influencia entre las jóvenes postulantes y novicias, con las que comparte su vida a lo largo de estos últimos veintisiete años, es decisiva. A través de este contacto prolongado, pasa el carisma inicial, el espíritu de los comienzos se transmite.

Y poco a poco, la luz se va haciendo… A partir de 1902, la verdad comienza a desvelarse: Juana Jugan, Sor María de la Cruz, muerta en el olvido un cuarto de siglo antes, ya no es la tercera Hermanita, como se había hecho creer, sino la primera, la Fundadora.


Ficha 3

Milagro atribuido a Juana Jugan

 

Curación del Doctor Edward Erwin GATZ de un adenocarcinoma de esófago. 

El Doctor Edward GATZ es doctor anestesista en los Estados Unidos de América, actualmente jubilado, que reside en Omaha, Nebraska. Nació el 19 de abril de 1937 en O’Neil, Nebraska.

A los 51 años, empezó a sentir alteraciones dispépticas (de la digestión) con pérdida de peso y aparición de tumefacción difusa en las manos. El diagnóstico fue interpretado como un síndrome paraneoplásico motivado por un cáncer oculto.

Una endoscopia del 9 enero de 1989 revela la presencia de una lesión cancerosa en la parte inferior del esófago. El enfermo fue hospitalizado en la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota, y operado el 18 de enero 1989 de una esofagastrectomía parcial. La biopsia mostró un adenocarcinoma de estadio III, y el examen precisa que se trataba de un tumor aneoploide. Se aconsejó al Doctor Gatz la quimioterapia pero el paciente no lo quiso; tampoco la radioterapia.

El mismo día en que fue diagnosticado el cáncer del Docteur Gatz (el 9 de enero 1989), su esposa se dirigió a un sacerdote, el P. Richard D. McGloin, S.J., contándole los hechos, para animarse. Este sacerdote propuso a la señora Gatz que rezara, dándole la oración de la  novena de la Beata Juana Jugan, que él veneraba y que había conocido a través de las Hermanitas de los Pobres, pues antes había sido Capellán en la casa de Milwaukee. Con él, la señora Gatz empezó a rezar a Juana Jugan todos los días, incluso después del control del 8 de marzo.

En efecto, el 8 de marzo de 1989 tuvo lugar el primer control por endoscopia. La biopsia mostró la presencia de una gastritis crónica, pero ningún signo de recidiva del tumor.

Todos los médicos estaban de acuerdo en que  el Doctor Gatz viviría solamente de  6 a 13 meses. Por el contrario, hoy, aún vive y con mucho ánimo, a sus 71 años.

La promulgación del decreto de la Congregación para las causas de los Santos autorizado por Benedicto XVI, reconociendo el milagro por la intercesión de le Beata Juana Jugan (Sor María de la Cruz) fue firmado el 6 de diciembre del 2008.

 

 

Ficha 4

Juana Jugan: ningún escrito pero sus palabras iluminan

Cuadro de texto: ¡Amen mucho al buen Dios! ¡Es tan bueno! 
No nieguen nada al buen Dios, hagan todo por El.
En los contratiempos, hay que decir siempre, bendito sea Dios, gracias Dios mío, o gloria a Dios.
Amen mucho al buen Dios. Todo por El, hagan todo por amor.
Cuando sean ancianas, no verán nada, yo no veo más que al buen Dios.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

Mis pequeñas,

amen mucho a la Santísima Virgen,

ella será su Madre.

Digamos juntas un Ave María.

Por el Ave María iremos al Paraíso.

De la Iglesia nos viene todo don.

El Santo Padre ante todo.

 

Cuadro de texto: Mi buen Jesús, sólo te tengo a ti. 
Hemos sido injertadas en la cruz.
Jesús la espera en la capilla. Vaya a su encuentro cuando le falte fuerza y paciencia…cuando se sienta sola e impotente. Dígale: «Tu sabes lo que me pasa, mi buen Jesús. Sólo te tengo a ti. Ven en mi ayuda…»Y después, váyase. No se inquiete por saber como ha de hacer. Basta con que se lo haya dicho al buen Dios. ¡El tiene buena memoria! 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Cuadro de texto: Es tan hermoso ser pobre, no tener nada, esperarlo todo de Dios.
Dad, dad la casa, si Dios la llena, Dios no la abandonará. 
Si Dios está con nosotros eso se hará…
Dios me ha bendecido porque siempre he dado gracias a la Providencia.
Sea agradecida por su vocación
Es una gracia muy grande la que Dios le hace al llamarla para servir a los pobres.
No nieguen nada a Dios. 
Nada hay pequeño en la vida religiosa… hay que hacer todo por amor.
Cuadro de texto: Sea una hermosa rosa de caridad
No olviden nunca que el pobre es nuestro Señor.
Cuando estén cerca del pobre dense de todo corazón.
Cuando estén en las casas, sean buenas con los ancianos, sobre todo con los enfermos… quiéranlos mucho.  
Mire al pobre con compasión y Jesús la mirará con bondad. 
Hay que estar siempre de buen humor, a nuestros ancianos no les gustan las caras tristes.
Llamad, llamad a la puerta del cielo por las almas.
Cuadro de texto: Ultimas palabras: « Padre eterno, abrid vuestras puertas, hoy, a la más miserable de vuestras hijas pero que tiene tantos deseos de veros. Oh María, mi buena Madre, venid a mi, vos sabéis que os amo y que tengo grandes deseos de veros. »
Cuadro de texto: Pequeñas… Bien pequeñas, ante Dios.
Saber desaparecer por la humildad en todo lo que Dios quiere de nosotras. 
No somos sino los instrumentos de su obra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 


 

Ficha 5

 

La Congregación de las Hermanitas de los Pobres

espiritualidad, carisma

 

ü Espiritualidad

 

«Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito.»

Ante la avidez de progreso y de libertad de sus contemporáneos, Juana Jugan aporta el testimonio transparente de la revelación de los misterios de Dios a los «pequeños».

Juana Jugan vive su fe con la sencillez de los «pequeños». Avanza resueltamente, dirigiendo a los acontecimientos y a las personas una mirada de fe viva, que engendra la esperanza y obra por la caridad.

Veinte años de pertenencia a la Orden Tercera del Corazón de la Madre Admirable simplifican su alma mediante la contemplación del misterio de Jesús y de María. La espiritualidad de san Juan Eudes la había preparado a penetrar en la riqueza sobrenatural de la hospitalidad para llevar a cabo su propia misión  hospitalaria con sencillez, humildad y unión a Dios en la oración y la caridad.

La divina Providencia da un poderosísimo apoyo a la obra de Juana Jugan en la tradición de caridad de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Sin impedir el desarrollo de su obra, según su carisma y su carácter específico, dicha Orden le comunica su gran impulso de caridad hospitalaria. A la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, Juana Jugan debe también el «voto de hospitalidad» por el cual el servicio de los Ancianos pobres es elevado a la dignidad de un acto de la virtud de religión.

Estas dos grandes corrientes espirituales llegan -como por un designio de Dios- a unirse en el alma de Juana Jugan, y crean en ella una capacidad de apertura universal. La rápida expansión de su obra le muestra que Dios la destina para una vocación de caridad que sólo podrá realizarse mediante la adhesión indefectible a la Iglesia.


ü Carisma

 

El espíritu de la Congregación es el espíritu evangélico, expresado por Jesús en las bienaventuranzas. Juana Jugan, fiel a la inspiración del Espíritu Santo, ha hecho resplandecer en su vida de manera especial, la mansedumbre y la humildad de corazón que le han permitido entregarse en la sencillez, a la alegría de la hospitalidad.

Esto es lo que expresa nuestro nombre «Hermanitas de los Pobres».

Para Juana Jugan, «el Pobre» define su vocación. Dios la ha esperado en «el Pobre»; ella le ha encontrado y reconocido en «el Pobre».

Ser Hermanita de «los Pobres» nos recuerda aquéllos a quienes nos hemos dedicado, nuestro deseo de ir siempre hacia los más pobres, de crear una corriente de colaboración apostólica y de caridad fraterna para ayudar a Cristo en los pobres. Personalmente, es una invitación a comulgar en la bienaventuranza de la pobreza espiritual, que nos encamina hacia el despojo total que entrega un alma a Dios.

La gracia de la hospitalidad para con los Ancianos pobres, carisma de Fundadora de Juana Jugan, es acogida por ella con sencillez de alma. Siguiendo su carisma propio, encontramos en el voto de hospitalidad un medio privilegiado para significar el don de nosotras mismas en nuestro apostolado de caridad. La hospitalidad consagrada es un testimonio, en medio del mundo, de la misericordia del Padre y del amor compasivo del Corazón de Jesús.

                                                            (Extracto de las Constituciones de las Hermanitas de los Pobres)

 

ü  Hoy,  las Hermanitas de los Pobres continúan y actualizan la iniciativa de Juana Jugan:

§  Ellas acogen, reconfortan, cuidan y acompañan hasta el fin a los ancianos que Dios pone en su camino: con un gran respeto de la vida, de las relaciones familiares, de las convicciones; en colaboración con el personal asalariado, miembros de la Asociación Juana Jugan y voluntarios.

§  Lo hacen respondiendo a la llamada de Cristo que las consagra en su amor por los votos de castidad, pobreza, obediencia y hospitalidad, en el servicio gozoso a los ancianos, en el seno de comunidades fraternas internacionales.

§  El espíritu de las bienaventuranzas fundamenta y sustenta el compromiso de las Hermanitas. Ellas buscan vivir en humildad, sencillez y una confianza incondicional en la bondad de Dios, que se traduce, como en sus orígenes, por la fidelidad a la colecta, pues Dios ha confiado a cada uno al amor de todos. 

§  La Congregación es misionera, y en la extensión de su apostolado hasta las extremidades de la tierra, percibe una gracia de renovación y una fuente de vitalidad.


Ficha 6

                                                                                                                                        

Las Hermanitas de los Pobres en el mundo

ü La Congregación de las Hermanitas de los Pobres cuenta hoy :

 

o      2.710   Hermanitas, entre las cuales 60 novicias

o      202      Casas acogiendo 13.232 residentes

o      2.065   Miembros de la Asociación Juana Jugan (Laicos asociados).

ü Presencia en los cinco continentes:

o      África                          Argelia - Benin - Congo Brazzaville - Kenia - Nigeria

o      América del Norte     USA – Canadá

o     América del Sur         Argentina - Chile - Colombia - Perú

o      Asia                            Corea - Hong-Kong - India - Malasia - Filipinas –

Sri Lanka – Taiwán - Turquía

o      Europa                       Inglaterra - Bélgica - Escocia - España –   Francia – Irlanda - Italia - Malta - Portugal

o      Oceanía                      Australia – Nueva-Caledonia – Nueva-Zelanda

Samoa Occidental

ü Fundaciones en el transcurso de los veinte últimos años :

Tibú (Colombia) 1989

Jabalpur (India) 2004 

Cotonou (Benin) 1999

Manila (Filipinas) 2004

Osorno (Chile) 1999

Tacna (Perú) 2006

Kwanju (Corea) 2000 

Bolinao (Filipinas) 2007

Cartago (Colombia) 2003

 

ü Presencia en España:

o      Provincia de Barcelona:         Barcelona – Bilbao – Gerona – Lérida –       Manresa – Palma de Mallorca – Pamplona – Reus – Vic – Vitoria                                                                                                                    

 

o      Provincia de Sevilla:               Antequera – Cartagena – Granada – Jaén – Jerez de la Frontera – Málaga – Murcia – Puerto de Santa María – Ronda – Sevilla

 

o      Provincia de Madrid:              Cáceres – Los Molinos (Madrid) – Madrid – Plasencia – Salamanca – Segovia – Talavera de la Reina – Valladolid

                                

 

ü Presencia en Cáceres:

Las hermanitas llegaron a Cáceres en noviembre de 1879, y ocho días más tarde acogieron los 13 primeros ancianos, en una casa alquilada en la calle Calero, 23. Cómo esta casa enseguida resultó pequeña para acoger a tantos ancianos, en 1881 compraron un terreno y se construyó una nueva casa en el lugar dónde se encuentra ahora. En 1981 se iniciaron los trabajos de reconstrucción que terminaron en 1984.

Actualmente la casa acoge 74 Ancianos y 15 hermanitas que trabajan en colaboración con  empleados, voluntarios y miembros de la Asociación Juana Jugan (laicos asociados), buscando hacer felices a los ancianos.

 

Hoy continuamos el carisma legado por nuestra Madre fundadora de acoger y cuidar a los ancianos más pobres, con una confianza grande en la Divina Providencia.

Como deseó y vivió Juana Jugan queremos que nuestras casas, continúen siendo casas familiares. Formamos una gran familia dónde todos tienen su función y misión. Con la colaboración de todos, queremos proporcionar a los Ancianos bienestar, seguridad, para que puedan vivir esta última etapa de su vida en la paz, serenidad y en el respeto hasta el encuentro definitivo con Dios.

Queremos, como decía Juana Jugan: “Hacer felices a los Ancianos”.

 

 

Ficha 7

Asociación Juana Jugan

 

(LAICOS ASOCIADOS)

 

            Compartir el carisma de los Institutos religiosos con los laicos "abre hoy un nuevo capítulo, rico de esperanza, en la historia de las relaciones entre las personas consagradas y el laicado", escribía en 1996 el Papa Juan Pablo II a las personas consagradas.

 

            La Asociación Juana Jugan, aproba­da por la Iglesia el 5 de septiembre de 1998, se inscribe perfectamente en esta línea de novedad y de esperanza.

 

Si la colaboración entre Hermanitas y laicos existe desde el origen de la Congregación, su concretización en la forma actual marca un nuevo paso en sus relaciones.

 

            La Asociación ofrece a los laicos, hombres y mujeres, la oportunidad de compartir las riquezas espirituales heredadas de Juana Jugan, de participar en su misión apostólica de hospitalidad hacia los ancianos pobres y de dar a conocer a su Fundadora allí en donde viven o trabajan.

 

            Juana Jugan veía la hospitalidad como un humilde servicio fraterno, uniendo en una misma familia a las Hermanitas, los ancianos y los colaboradores laicos que desean servir a Jesucristo en la persona de sus hermanos y hermanas mayores.

 

La Asociación es una respuesta contemporánea a esta visión profética de Juana  Jugan.

 

 

 

Ø Espíritu

 

            Los miembros de la Asociación comparten el espíritu de Juana Jugan, que es el de las bienaventuranzas: mansedumbre y humildad, en el servicio gozoso y desin­teresado de los ancianos, en los cuales reconocen la persona de Cristo.

 

            Animados por este espíritu, colaboran acogiéndolos, haciéndolos felices, viviendo en una atmósfera familiar, acompañándolos espi­ritualmente, respetando sus creencias y siendo para ellos un apoyo hasta el fin.

 

            Cada asociado está llamado a de­sarrollar en él las actitudes espiri­tuales vividas por Juana Jugan:

 

          w   fe viva y confianza en la Providencia,

          w   amor personal por Cristo, reconocido en los ancianos,

w  olvido de sí, alegría y espíritu de alabanza.

 

 

 

Ø Misión

 

            Los miembros de la Asociación Juana Jugan participan en la misión apostólica confiada por la Iglesia a las Hermanitas: la hospitalidad hacia los ancianos pobres. Cada asociado ofrece el tipo de compromiso y de colaboración que puede llevar a cabo, según se lo permiten sus posibilidades y obligaciones familiares o profesionales.

 

 

 

Ø Compromiso

 

Pueden formar parte de la Asociación Juana Jugan aquellos católicos, hombres y mujeres, que hayan cumplido 18 años y deseen vivir con mayor compromiso su fe cristiana, colaborando en la misión apostólica de las Hermanitas de los pobres.

Después de un periodo inicial –que comporta un tiempo de formación– el compromiso en la Asociación es sellado con una promesa anual.


                                       Ficha 8

Bibliografía sobre Juana Jugan

 

 

JUANA JUGAN

Monseigneur  Francis Trochu, La Tour Saint-Joseph, 1961, 236 p.

 

JUANA JUGAN, HUMILDE PARA AMAR

Paul Milcent, Herder 1980, 314 p.

Traducciones: francés, inglés, italiano, holandés, portugués, chino, marati, árabe.

 

 

JUANA JUGAN Y LAS HERMANITAS DE LOS POBRES

Paul Milcent, Gráficas Valencia, 1982, 64 p.

Traducido en varios idiomas.

 

 

LO QUE CREIA JUANA JUGAN

Gabriel-Marie Garrone, Herder 1976, 128 p.

Traducciones: inglés, español, italiano.

 

 

JUANA JUGAN NOS DICE

Sor Elisabeth Allard, La Tour St Joseph

Editorial Altés, 1981, 70 p.

Traducciones: inglés, español, italiano, holandés,  maltés.

 

EN LAS PLAYAS DE LA MISERIA

Juana Jugan en su tiempo y en todos los tiempos (juego escénico) – Eugène Royer, Gráficas Valencia 1980, 62 p.

Traducciones: español, inglés, italiano.

 

 

AL SERVICIO DE LOS MAYORES, JUANA JUGAN Y LAS HERMANITAS DE LOS POBRES (cómic)

M.H. Sigaut / R. Berthier, Fleurus, 1989, Colección “Les grandes heures des chrétiens”.

Traducciones: inglés, español, italiano portugués, holandés, turco.

 

 

JUANA JUGAN, EL DESIERTO Y LA ROSA.

Eloi Leclerc, Editorial San Pablo 2001 109 p. Colección “Vidas breves”.

Traducciones: inglés, español, italiano, portugués.