Fiesta de Santa Librada, Virgen y Mártir

Las Tablas, Diócesis de Chitré, Panamá. Con motivo de la entrega de una reliquia de la Santa, el día 8 de febrero de 2006.

HOMILÍAS DE NUESTRO OBISPO

8-2-2006

 

Textos: II Mac 7, 1.20-23. 27-29
           Apoc 7,9-17
           Jn 1,24-25

Saludo

Excelentísimo y Reverendísimo Sr. Nuncio Apostólico Giambattista Diquatro.
Excelentísimos y Reverendísimos Sr. Obispo de Chitré y Sr. Obispo Auxiliar de Panamá.
Ilustrísimo Sr. Vicario General de la Diócesis de Chitré y Párroco de Las Tablas.
Honorable señor Alcalde de Las Tablas.
Muy dignas autoridades.
Devotos feligreses de Santa Librada de Las Tablas y demás parroquias presentes.

Introducción

Respondiendo al interés, al empeño, al tesón y al celo pastoral de su Obispo diocesano Mons. Fernando Torres, reflejo del interés y de la gran devoción a Santa Librada en la parroquia de su mismo nombre en Las Tablas, en toda la nación, en la diócesis y en Panamá, acabo de cumplir con la misión de entregar a su Obispo Monseñor Fernando Torres, a su Párroco Monseñor Eladio González y a todos Vdes. una reliquia auténtica que se extrajo de entre las que, desde el siglo XII, se conservan y veneran en la antigua Catedral de Sigüenza de mi Diócesis, hoy Sigüenza – Guadalajara.

 Todo sea para mayor gloria de Dios, cuyo amor y misericordia se reflejan en sus santos, para acrecentar el culto a Santa Librada y para que el Señor, por intercesión de la Santa, bendiga a todos Vdes., a la parroquia de Santa Librada, a la Diócesis de Chitré con sus pastores y a la Iglesia y pueblo de Panamá.

1. El martirio, prueba del amor a Dios hasta el extremo

 “Digna de elogio la madre, que, viendo morir a sus siete hijos en un solo día, lo soportó con entereza, porque tenía puesta su esperanza en el Señor”, dice la lectura del II Libro de los Macabeos, que acabamos de oír.

 “Dios os formó en mi seno – dice la madre a sus hijos – él os dará de nuevo el aliento y la vida “. Al mas pequeño de dice: “No tengas miedo al Verdugo... acepta la muerte, para que, por la misericordia de Dios, te vuelva yo a encontrar con ellos”.

 Dignos de elogio son también nuestros mártires cristianos y entre ellos Santa Librada, virgen y mártir, porque tuvieron puesta su confianza en Dios. Ni las amenazas de sus verdugos, ni los halagos de este mundo, ni la misma muerte pudieron quebrantar su confianza en Dios y su fortaleza ni apartarlos de su amor a Dios por encima de todo.

Creyeron firmemente en Dios, esperaron de su misericordia una vida con Dios para siempre y lo amaron hasta el extremo de entregar su vida por él.

 2. El martirio, camino de Jesús y nuestro

Además, si ser cristianos es ser discípulo y testigo de Cristo, el mártir es discípulo y testigo en el más alto grado, hasta la muerte. Por eso los mártires son modelo y ejemplo para todos los cristianos, independientemente de que recibamos o no la gracia del martirio.

Jesús nos dice: “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, no da fruto; pero si muere producirá mucho fruto”.

Jesús es el gano de trigo que se entrega hasta la muerte para resucitar a una nueva vida y así darnos su vida y su Espíritu. De este modo el Señor nos manifiesta cuál es su camino hacia la gloria del Padre y nos deja abierto el camino a sus discípulos.

3. El martirio, glorificación y alabanza de Cristo

A diferencia de otras personas que dan la vida por una causa o un valor terreno o temporal, el martirio cristiano constituye la manifestación suprema y más generosa de glorificación y de alabanza a Dios. Es la proclamación de que “la salvación viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero”. Los mártires son “los que vienen de la gran tribulación y han lavado y blanqueado sus túnicas en la sangre del Cordero” - acabamos de oír en la segunda lectura, tomada del libro del Apocalipsis.

Ellos proclaman con su martirio y nos invitan a proclamar que “la salvación viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero”.

Si hasta los ángeles responden: “Amén. La alabanza, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, el honor, el poder y la fuerza se deben para siempre a nuestro Dios”, ¿cómo callar nosotros y no cantar con los ángeles la gloria, el poder, la misericordia y el amor de Dios, que se manifiestan en el testimonio de sus mártires?

A este fin conducen el culto y la veneración de los santos y de las reliquias, a la glorificación de Dios en sus mártires y en sus santos y a imitarles dando gloria a Dios, en la acción de gracias y en el seguimiento de Jesús, hasta dar la vida por él.

4. El culto de las reliquias, tan antiguo como la Iglesia

Con el fin de conservar la memoria y hacer presente a los cristianos de todas las épocas y lugares el testimonio y ejemplo de los santos y muy especialmente de los mártires, la Iglesia, desde el principio guardó, conservó y veneró las reliquias de los santos, especialmente de los mártires. Ante ellos y sobre sus sepulcros oraron y celebraron la Eucaristía, por ejemplo en las Catacumbas.

Sobre los sepulcros de los Apóstoles Pedro, Pablo y Santiago el Mayor se construyeron las basílicas de San Pedro en el Vaticano, de San Pablo Extramuros, también en Roma, y en Santiago de Compostela, en España, respectivamente.

Por la misma razón, los cristianos de Aquitania, en el Sur de Francia, conservaron y veneraron las reliquias de Santa Librada, Virgen y Mártir, en diversos lugares de Francia desde la fecha de su martirio, acaecido entre los siglos IV y VI, hasta el siglo XII.

Se representa su martirio como crucificada, en algunas imágenes. Aunque lo más probable es que muriera decapitada. Pero, en definitiva, todo martirio significa identificación plena con Cristo Crucificado.

5. Santa Librada en Sigüenza

Fue en el siglo XII, el mismo en que el día 22 de enero del año 1124, fiesta de San Vicente Mártir, Don Bernardo de Agen conquistó para la Corona de Castilla la plaza fuerte de Sigüenza, en poder de los Árabes y bajo el dominio del Islam durante cuatro siglos.

Constituido Obispo y Señor de Sigüenza, al plantearse construir la nueva Catedral, mandó traer de su tierra aquitana buena parte de las reliquias de Santa Librada. De este modo se proponía el Obispo reconstruir la Iglesia diocesana, comunidad, que, se asienta en la fe, sobre el testimonio de fe de la mártir Santa Librada.

Desde entonces, los cristianos de la diócesis de Sigüenza, a partir de 1955, Sigüenza – Guadalajara, con sus obispos, hemos venerado sus reliquias. A ella se han encomendado los diocesanos durante más de ocho siglos. Especialmente ha sido invocada Santa Librada pidiendo la fecundidad para las madres y la salud para los niños.

Desde el 15 de julio de 1537 las reliquias de Santa Librada están depositadas en una urna de madera de olmo, revestida de plata, dentro de un sarcófago de piedra, en el centro de un valioso retablo, de estilo plateresco, mandado construir por el Obispo de Sigüenza Don Fadrique de Portugal.

Santa Librada, Patrona de Sigüenza, hoy Copatrona con Nuestra Señora de la Asunción, ha construido y constituye un sólido pilar donde se asienta la fe de nuestro pueblo, una semilla de nuevos cristianos y fuente fecunda de abundantes vocaciones al ministerio sacerdotal, a la Vida Consagrada y al compromiso misionero, sobre todo hacia los países del Nuevo Continente de América.

6. Santa Librada en Panamá y en Las Tablas

Fruto de fe y de la vida cristiana, alimentadas por la palabra de Dios, los Sacramentos y la devoción a la Virgen María y a los santos, como Santa Librada, fue la labor de los misioneros, desde el tiempo del descubrimiento de América y de la Colonia, independientemente de las intenciones y de las acciones de los conquistadores y colonizadores. Ellos, los misioneros trajeron la fe y con ella la devoción a los santos, como modelos para los nuevos cristianos.

Expongo brevemente tres datos que pueden aproximarnos a los comienzos de la devoción a Santa Librada en Panamá.

1. Fray Diego Ladrón de Guevara Orozco, natural de Cifuentes, diócesis de Sigüenza, Canónigo Chantre de aquella Catedral y después Obispo de Guamango, Cuzco y Quito, fue el primero que trajo reliquias de Santa Librada a estas tierras.

2. Fray Tomás de Berlanga, nacido en Berlanga, diócesis de Sigüenza, hacia 1490, fue nombrado en 1533 Obispo de Panamá, renunciando años después a dicho cargo y volviendo al Convento a España. Murió hacia 1547. Coincidió su vida y su ministerio episcopal con una época de esplendor del culto a Santa Librada en Sigüenza, su diócesis de origen, de lo que es fácil deducir que participaría también él de esta devoción y de su propagación.

3. El Tesorero de la Catedral de Panamá en el año 1693 pidió una reliquia de Santa Librada a la Catedral de Sigüenza. Se le concedió, y el obispo de Panamá escribió manifestando haberla recibido y diciendo que su devoción estaba muy extendida por toda su diócesis.

7. Objetivo de la reliquia de Santa Librada en Las Tablas

Hoy me han correspondido a mí la misión, la gracia y el honor de traer una reliquia de Santa Librada, con la ilusión y la esperanza de que, por la veneración de Vdes. a la Santa y por su intersección ante Nuestro Señor, contribuya a acrecentar la gloria de Dios en esta tierra y sirva de gran provecho espiritual para sus vidas.

La reliquia de un santo, de una santa, de una virgen de una mártir, no es solamente el recuerdo de un pasado, ni es un trofeo, ni una joya, sin más. No, una reliquia constituye la memoria viva y agradecida de una persona que, habiendo entregado su vida por Dios, vive para siempre intercediendo por nosotros y sigue siendo testimonio y ejemplo vivos y modelo a imitar, válido para todas las personas, de cualquier edad, sexo y condición, en todo lugar y tiempo.

Su vida y su muerte, independientemente de las circunstancias de tiempo y lugar de las mismas, son un testimonio auténtico de vida y de muerte cristianas de quienes, a ejemplo del Primer Testigo, Jesucristo, dieron su vida por amor a Dios sobre todas las cosas y para la salvación del mundo.

He aquí la razón de ser de esta reliquia y de mi traslado desde el lugar donde se ha conservado y venerado durante casi nueve siglos, para que también ustedes la puedan contemplar y venerar.

Para que ella les recuerde permanentemente que ser cristianos es ser testigos; es decir, manifestar con nuestras palabras y obras y con nuestra propia vida el amor infinito de Dios, que Dios es Amor, como acaba de recordarnos el Papa Benedicto XVI en su primera Encíclica “Dios es Amor”, y que del Amor de Dios, como de su fuente, nace y nos llega nuestro amor a Dios sobre todas las cosas y el amor a los hermanos como Cristo nos ha amado.

Les he traído la reliquia de Santa Librada para que les recuerde e impulse, sobre todo a los jóvenes, a vivir una vida en la fidelidad y en la fortaleza de la Virgen y Mártir Santa Librada.

Para que Santa Librada nos alcance del Señor la bendición para los padres y las madres, la fecundidad para las madres y la salud para los niños.

Para que Santa Librada, esparcidos los restos de su cuerpo, que albergó tan gran santidad, por todo el mundo, como la fe cristiana, extendida por el mundo entero, constituya un vínculo de unión por la oración y por el servicio mutuos entre Sigüenza y Las Tablas, entre la diócesis de Chitré y la de Sigüenza Guadalajara, entre Panamá y España, entre América y Europa.

Conclusión

Que la Santísima Virgen María, que en Sigüenza comparte el oficio de Patrona con Santa Librada y que en esta tierra de ustedes es invocada bajo tan numerosas, tan diversas y tan bellas advocaciones, nos alcance de su Hijo las gracias que hoy le pedimos y le seguiremos pidiendo por intercesión de Santa Librada.

La Eucaristía, que estamos celebrando, fuente y culmen de la vida cristiana, constituye hoy y siempre la fuente donde se alimentan nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor, la fidelidad de las vírgenes y la fortaleza de los testigos y de los mártires.

Que la Eucaristía constituya también el lugar privilegiado de nuestro encuentro en la familia de los diversos pueblos y de la comunión entre los hermanos. Amén.