DÍA DEL SEMINARIO

Hablamos con los seminaristas menores

Entrevista a Andrés Fernández

-¿Cuánto tiempo llevas en el Seminario?

Este es mi segundo año.

-¿Por qué entraste al Seminario? Porque me llamaba la atención. Era monaguillo en mi pueblo, Leganiel, y un día pensé en dar un paso más, a ver si Dios me llamaba también a mí a ser como mi cura. Entonces vine al seminario a estudiar y a conocer más de cerca a Jesús.

-¿Qué esperabas encontrarte en el seminario?

Me imaginaba que habría otros chavales como yo, gente maja. Pero tengo que reconocer que un poco nervioso también venía, porque era algo nuevo y no estaba seguro de lo que iba a pasar.

-¿Qué te dijeron cuando decidiste venir al Seminario?

Pues mi familia sí me apoyó, pero en el pueblo lo vieron un poco raro. Porque después de estar tanto tiempo con ellos, vieron que me iba a un sitio que ellos no conocían y se pensaban que era algo raro y que no iba a salir casi nunca.

-Después de un año largo en el seminario, ¿cuál es el recuerdo más especial que guardas?

Cuando nos quedamos algún fin de semana en el seminario, porque es un tiempo diferente. De lunes a viernes, tenemos las clases y estudiamos, pero cuando nos quedamos algún sábado y domingo, pues jugamos a la playstation, vamos al cine, visitamos a las monjas…

-¿Qué le dirías a un chico de tu edad que esté pensando en entrar al seminario?

Que no le de vergüenza ni miedo a entrar, porque estás con gente de tu edad y te ayudan a estudiar y a conocer más a Jesús.

Entrevista a Antonio Sánchez, seminarista menor

-¿Qué es lo que hace un seminarista?

De todo un poco. Nos levantamos y rezamos. Luego, después de desayunar, vamos a clase, con más gente de nuestra edad, hasta la comida. Después de ver un poco la tele, tenemos un rato de estudio. A media tarde, jugamos un poco al futbol o vamos a dar una vuelta. Luego estudiamos otro poco y terminamos la tarde con la Eucaristía.

-Y tú, ¿por qué eres seminarista?

Por mis hermanos, que estuvieron en el Seminario, y mis padres, que quisieron que viniera porque les había gustado cómo lo habían vivido mis hermanos.

-¿Os dejan ver el futbol?

Bueno, si no tenemos exámenes sí nos dejan cuando son partidos importantes como los del Madrid y España.

-¿Algo que decir a los jóvenes que lean estas líneas?

Que se animen, porque no es muy común esto del Seminario, pero es una experiencia de la que no te arrepientes, merece la pena vivirla.


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