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Riofrío del Llano RESTAURACIÓN DEL RETABLO MAYOR |
Se
ha restaurado el retablo mayor de la iglesia parroquial de Santa Catalina de
Riofrío del Llano por la empresa “Tríptico Restaura”. La Parroquia ha financiado
los trabajos por 23.000 euros contando con una ayuda de 3.000 euros del Convenio
Obispado-Ibercaja. El párroco, Roberto Landa, se ha responsabilizado del
seguimiento de la actuación.
Según indicaciones ofrecidas por Juan A. Marco, autor de "El retablo barroco en el antiguo obispado de Sigüenza", el retablo mayor de Riofrío fue construido en el año 1686. Las fuentes documentales no aclaran quién fue el autor, si bien hay indicios que apuntan al ensamblador seguntino Francisco de Belo; primero por el paralelismo estilístico con otras obras de ese maestro, como el retablo mayor de Maranchón, y luego porque el otro posible autor, el también seguntino Diego del Castillo, estaba por entonces ocupado en los retablos mayores de Hijes y de "San Juan" en Atienza.
La estructura arquitectónica del retablo que nos ocupa, de planta paralela, obedece al modelo típico del barroco: banco, alzado y remate. El banco presenta cuatro repisas bien talladas donde apoyan las cuatro columnas salomónicas del cuerpo principal; el remate, con machones, es semicircular. La ornamentación nos remite al repertorio, más bien severo, de estos años: talla de vid en las columnas, marcos acodillados con tarjetas envolviendo caja central y lienzos de intercolumnios, golpes de talla en el entablamento, etc. Y por lo que respecta a la iconografía, la caja central (en fondo y de medio punto) es para la titular de la parroquia, Santa Catalina, en talla policromada; los intercolumnios llevan dos lienzos con las figuras de San Sebastián y Santa Quiteria; el banco, entre las repisas, luce dos imágenes pictóricas navideñas, el Nacimiento y la Adoración de los Magos; por fin, el remate se llena con una talla del Crucificado en la sección central, con su "Jerusalén" de fondo, y dos lienzos triangulares a los lados mostrando la Conversión de San Pablo y a San Ignacio de Loyola.
Los trabajos han consistido en la limpieza y desinsectación, sentado de la pintura, reintegración de elementos pictóricos y, finalmente, barnizado de protección. Tras esta intervención, largamente añorada por las personas de Riofrío, el retablo muestra ahora el esplendor de su diseño, tallado, decoración e iconografía.
herranzluis@terra.es