Plan del Románico en diócesis de Sigüenza-Guadalajara



El pasado 7 de noviembre, en el Museo Diocesano de Sigüenza, nuestro Obispo, Mons. José Sánchez, y el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, D. José María Barreda, firmaron el Protocolo para la ejecución del Plan de intervención en los templos románicos de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, en la provincia de Guadalajara. Este Plan del Románico tiene una duración inicial de cuatro años y se propone intervenir en 27 templos románicos de nuestra diócesis. Por el momento sólo se ha realizado un estudio previo del estado y necesidades de estos templos. Para su desarrollo y ejecución se constituirán una Comisión Institucional y otra de Seguimiento que se encargarán de determinar las prioridades en las intervenciones y las cuantías económicas necesarias para la restauración y conservación del rico patrimonio románico de nuestra provincia.


Palabras del Sr. Obispo en el acto de la firma del Protocolo del Románico

Sr. Presidente, Señora Consejera, Sr. Alcalde, Sr. Delegado de la Junta, Autoridades, Sacerdotes, Señoras y Señores:

Agradezco, Sr. Presidente, su presencia en nuestro Museo diocesano y saludo y agradezco igualmente la presencia de las autoridades, de los representantes de los medios de comunicación social y de todos los asistentes a este acto

Al firmar el presente Protocolo para la ejecución del Plan de intervención en los templos románicos de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, en la provincia de Guadalajara, quiero poner de relieve que nuestra primera intención y nuestro propósito han sido siempre, son y serán la conservación, mejora y uso de estos edificios de carácter sagrado, que fueron construidos, han sido conservados y usados y nos han sido legados para que cumplan su finalidad de edificios destinados al culto cristiano, a la piedad popular, a la pastoral y a la catequesis, con frecuencia expresada en piedras, forma tan propia del Románico, como destinados que estaban en sus orígenes a personas, muchas de las cuales no sabían leer.

Al poner de relieve y mantener el empeño de que estos edificios cumplan con la finalidad para la que fueron construidos, consideramos que hacemos un servicio no sólo a la comunidad creyente, que los sigue necesitando y usando, sino a la cultura, que tiene como uno de sus principios que las cosas, salvo fuerza mayor, se usen para el fin para el que fueron creadas. Por otra parte, nos sentimos deudores a nuestros antepasados, que nos precedieron en la fe y que, desde hace ocho y siete siglos, con gran esfuerzo y generosidad, a veces por encima de sus posibilidades, y con espíritu religioso, construyeron, usaron y conservaron estos templos.

Efectivamente, a los miembros de las comunidades parroquiales o de las hermandades y cofradías y a sus párrocos y capellanes se debe principalmente que estos templos estén en pie y sigan siendo templos, a pesar de los avatares de la historia.  Pensemos, por ejemplo, en los tres grandes desastres de los dos últimos siglos – la Francesada, las desamortizaciones y las profanaciones y destrucciones sistemáticas en la Guerra Civil y en los acontecimientos que la precedieron.

Estamos, por otra parte, convencidos de que estos templos son también patrimonio cultural, histórico, artístico. La religión cristiana ha sido y sigue siendo fuente de inspiración de artistas en todas sus expresiones. Por lo mismo, la Iglesia asume el compromiso y la obligación de ofrecer su patrimonio religioso, a la vez cultural, artístico, histórico, arquitectónico… a la contemplación y disfrute de estudiosos y curiosos, salvando siempre el fin principal del culto, la catequesis y la pastoral.

Reconocemos y agradecemos las ayudas recibidas y prometidas de parte de la Administración pública en sus diversos niveles. Más en concreto, los Acuerdos de la década de los 80, en el  siglo pasado, entre la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y las cinco diócesis de la Provincia Eclesiástica de Toledo, así como el Convenio entre la Diputación Provincial de Guadalajara y la diócesis de Sigüenza-Guadalajara. Se han demostrado eficacísimos y provechosos en la recuperación, puesta en servicio y conservación del precioso patrimonio, sobre todo del arquitectónico, de nuestra diócesis.

Son también de agradecer las ayudas de otras entidades públicas y privadas, así como la generosa y callada labor de estudiosos, técnicos, artistas y artesanos, sobre todo de nuestra propia provincia. Pero he de decir que la mayor parte de los cuidados y costes de conservación, mantenimiento y reparación cae siempre sobre los miembros de las comunidades cristianas y sobre sus sacerdotes, tanto en el día a día como cuando es necesaria una intervención mayor.

En este marco de colaboración entre la Iglesia y las entidades públicas y privadas, firmamos el presente protocolo con la esperanza y el deseo de que sirva para restaurar, mejorar, conservar y usar debidamente este precioso legado.

El compromiso que asumimos de coordinación de este Plan con la Comisión Mixta, creada hace años por la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y las diócesis de la Provincia Eclesiástica de Toledo, así como las diversas comisiones u organismos de seguimiento que se crean por el presente protocolo, constituyen la garantía de que se respetarán siempre los fines de estos edificios, y las explicaciones e interpretaciones que de ellos se ofrezcan se ajustarán a la naturaleza, fines y uso de los mismos, en la historia, en el presente y en el futuro.

Muchas gracias


PLAN DE INTERVENCIÓN EN TEMPLOS ROMÁNICOS DE GUADALAJARA

El día 7 de noviembre, en el Museo Diocesano de Sigüenza, el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Don José María Barreda, y el Obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Don José Sánchez, firmaron el “Protocolo para la ejecución del Plan de intervención en templos románicos de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara en la provincia de Guadalajara”. Este Plan tiene una duración inicial de cuatro años, renovables a otros cuatro, y se inscribe dentro del Acuerdo de Colaboración entre la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Iglesia Católica de la Región, donde se reconoce la importancia del Patrimonio Cultural de la Iglesia así como la función primordial de culto y la utilización para finalidades religiosas. Por ello, todas las actuaciones se realizarán en coordinación con la Comisión Mixta Comunidad Autónoma-Iglesia de Castilla-La Mancha.

El documento, en el que se excluye la denominación “marca media”, es el resultado de una amplia etapa de encuentros y aportaciones por parte de las Instituciones firmantes, reconoce que la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara es titular de un importante Patrimonio histórico, religioso y cultural, en el que se incluye este conjunto de templos románicos, construidos para el culto y la pastoral, y conservados con mucho cuidado y generosidad por la diócesis, las comunidades parroquiales y sus sacerdotes a lo largo del tiempo.

El protocolo firmado entre la Junta de Comunidades y la Diócesis contempla la rehabilitación integral de los templos románicos para mantenerlos en las adecuadas condiciones para el servicio del culto y la asistencia a la comunidad cristiana, cumpliendo así la fundación religiosa para la que fueron construidos, incluye la restauración de bienes muebles que albergan, la actuación en el entorno de los inmuebles y el estudio de mecanismos destinados a conservar y proteger estos bienes y sus entornos, estableciendo medidas para la reactivación del territorio, para su difusión y conocimiento. En todas las intervenciones y actuaciones necesita la aprobación expresa de su titular y reclama atención a la correcta interpretación de la función, valor y sentido religiosos de las edificaciones y sus contenidos.

La Fundación Santa María la Real, a instancias de la Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía, ha redactado un programa inicial de intervención en estos 27 templos románicos: Albendiego, Almiruete, Atienza (Santísima Trinidad), Baides, Beleña de Sorbe, Campisábalos, Carabias, Castilblanco de Henares, Cereceda, Cincovillas, Escopete, Gascueña de Bornova, Hijes, Jodra del Pinar, La Cabrera, Las Inviernas, Molina de Aragón (San Martín), Pelegrina, Pinilla de Jadraque, Riba de Saelices, Romanillos de Atienza, Saúca, Sigüenza (San Vicente y Santiago), Villacadima y Villaescusa de Palositos.

El Plan queda abierto a la reflexión y estudio tanto de las necesidades y urgencias actuales de las edificaciones incluidas como a la incorporación de otras nuevas, tendiendo en cuenta que algunas ya están restauradas o lo están siendo en el ejercicio del año 2008 a través de la Comisión Mixta o el Convenio Obispado-Diputación. La Fundación, encargada de su ejecución, teniendo en cuenta los valiosos y numerosos de estudios, trabajos, publicaciones y proyectos relacionados con el Románico de Guadalajara realizados por personas vinculadas a nuestra provincia, contratará preferiblemente a profesionales de la provincia de Guadalajara o de la Comunidad Autónoma.

La Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía y el Obispado de Sigüenza-Guadalajara supervisarán permanentemente el desarrollo del Plan, contando con entidades patrocinadoras, a través de una Comisión Institucional y una Comisión de Seguimiento, que serán las responsables de evaluar las circunstancias y necesidades de los edificios, comenzando por los que están en uso, del seguimiento de los trabajos, la valoración de resultados y también de la atención a la gestión, promoción y difusión (conferencias, sitios “web”, carteles, folletos, etc.) del rico patrimonio románico de nuestra provincia.


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